martes, 5 de julio de 2011

Mr Mojo Risin

Jim Morrison hace dedo al costado de una ruta que atraviesa el desierto. Un Ford Mustang se detiene, y Morrison se sube en el asiento del acompañante. Segundos después, esta solo al volante, conduciendo por esos caminos arenosos. Enciende la radio y la noticia urgente interrumpe la música. El cantante de The Doors murió en París a los 27 años de edad, victima de un ataque al corazón. El 3 de julio de 1971, Morrison conductor cierra los ojos y el auto parece fundirse con el horizonte.
Así comienza la película. Escrita y dirigida por Tom DiCillio en 2009, “When you are strange” es un viaje. Una travesía que nos lleva a recorrer la vida de The Doors, haciendo especial foco en su líder y cantante. La voz del actor Johnny Depp hace las veces de guía a través de los momentos más salientes en la historia de la banda, cuyos miembros sobrevivientes vieron en este documental la oportunidad de emitir una respuesta a la polémica película de Oliver Stone de 1991.
The Doors nacen en el comienzo de la segunda mitad de la década del sesenta en el contexto una situación política y social convulsionada. Un cambio estaba surgiendo, y el cuarteto estaba llamado a ser parte de ese cambio. Ya desde su nombre, una cita al poema de William Blake “El matrimonio del cielo y el infierno” (If the doors of perception were cleansed/everything would appear to man as it is/infinite), el grupo parecía establecer lazos con un movimiento contracultural que buscaba ampliar sus horizontes.
La película, que contiene imágenes de archivo inéditas, nos hace testigos de la metamorfosis de James Douglas Morrison. Del tímido estudiante de cine que canta dándole la espalda al público, hasta ese chaman salvaje que, según las palabras de Ray Manzarek, podía transportar a la gente a lugares a los cuales nunca se atreverían a ir.
Pocos grupos logran desarrollar una marca que los diferencie del resto y es un acierto del director remarcar la cualidad única del sonido de The Doors. El distintivo estilo de Robby Krieger para tocar la guitarra sin usar púa, la pulsión jazzera de John Desmore Jr. Y sobre todo, la falta de un bajista. Era Ray Manzarek el que reemplazaba el bajo, tocando su piano eléctrico con la mano izquierda.
Con su banda convertida en un éxito, Morrison parece embarcarse en la búsqueda del palacio de la sabiduría atravesando los caminos del exceso, otra cita, esta vez simbólica, a William Blake. El abuso con las drogas y el alcohol lo hacen incontrolable para el resto de los miembros del grupo. En una entrevista incluida en el documental revela parte del fuego que lo consume. Confiesa no sentirse cómodo ni relajado con nada. Sostiene que se da cuenta de muchas cosas, pero que al mismo tiempo no esta seguro de nada.
Una de las últimas escenas de la película resume casi a la perfección el periplo de Morrison. Lo vemos zambullirse en un río saltando desde lo alto de una roca. Tiene la cara afeitada, el pelo corto y esta desnudo. Jim, casi un niño todavía, entra de cabeza al agua. El que sale a la superficie, el que emerge enfundando en eternos pantalones de cuero, es el Rey Lagarto. Es el final.

The Doors – The crystal ship
Del disco The Doors (1967)

2 comentarios:

  1. Buen post. No lo ví aún al documental; hace rato lo tengo en gateras.
    Algo que siempre me gusta destacar de Morrison, más allá de su lucha interior y sus letras, es la voz. Gran cantante.

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  2. Algo que no te escribí en el comentario que dejaste en mi blog... Yo llegué a los Doors durante mi adolescencia, a los 15 años ponele.. Y como he escrito varias veces, no era mi momento para ningún tipo de música que no fuese metal, así que pasaron como tantas bandas y quedó solamente en conocer algunos temas, los más conocidos, como light my fire, roadhouse blues, etc.

    Recién a los 18 hice el redescubrimiento y caí rendido ante el poder escénico de Morrison, la habilidad de Robby Krieger, la capacidad de Manzarek y el oído de Densmore.

    Pocos músicos han tenido el poder de Morrison de llegar a conectarse de la manera en que lo hacía con la gente. La música psicodélica ayudaba, como seguramente también lo hacían las drogas que todos debían consumir en esa época, pero más allá de los agregados y las sustancias, el tipo tenía algo distinto... En 8 años hizo más de lo que algunos músicos hicieron en 30 o 40 años de carrera. Un monstruo.

    El paso del tiempo lo único que hace es marcar más la diferencia con el resto de los artistas e incrementar aún más su leyenda.

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