martes, 8 de noviembre de 2011

Personal Fest 2011: Resumén de dos shows

Beady Eye - ¿Noel? ¿Qué Noel?
Beady Eye no es Oasis. Aunque los miembros de una hayan formado parte de la otra. Aunque, sobre todo, ese señor que canto poniendo al límite su garganta, con las manos escondidas atrás de la espalda y levemente inclinado hacia delante, sea el mismo que cantaba en la anterior. Pese a que uno estuvo tentando de buscar, sin éxito, al guitarrista ausente.
Beady Eye no es Oasis. Y la banda nueva se esforzó en demostrarlo, haciendo borron y cuenta nueva. Como en todas sus anteriores presentaciones, no incluyo temas de su predecesora en su repertorio.
Beady Eye no es Oasis, esta claro. Pero tiene un buen disco, Different Gear, Still Speeding (sutil el título ¿no?), cuyas canciones uso como carta de presentación en la primera noche del Personal Fest 2011. Un acá estamos, esto somos. Sí hasta Liam, parece hacer un esfuerzo por ser menos arrogante. Si hasta nos agradeció por el Kun Agüero...
La poca antigüedad del debut discográfico, fue editado en febrero de este año, pudo atentar contra la atención del público, con la excepción de los fans. Faltaron clásicos, pero eso no pareció importarle a la banda, que sonó firme y ajustada, determinada en afirmar la nueva etapa, centrada en el extraño magnetismo de un líder que canta sin moverse y que camina mansamente por el escenario en las partes instrumentales de los temas.
El show tuvo un comienzo potente e hipnótico con Four letter word. A continuación Beatles & Stones sirvió como un declaración de principios, la forma de expresar cuales son los faros que guían el camino del grupo. Uno de los puntos más altos del set fue Morning song, una canción con aires orientales que deriva en un crescendo al mejor estilo de los fabulosos cuatro de Liverpool.
Beady Eye cerro su presentación con una versión de Sons of the stage, de los ingleses World of twist. Durante un rato, Liam Gallagher, Gem Archer, Andy Bell y Chris Sharrock (los ex miembros de Oasis) lograron torcerle el brazo a la nostalgia. No es poca cosa eso.
The Strokes - La aplanadora del retro rock
No vale la pena andar con rodeos. Cerrando la primera jornada del festival, The Strokes dio, ustedes sabrán perdonar la expresión, un show de la puta madre. Cinco tipos tocando con energía desbordante. Con urgencia, como si fuera la última noche de sus vidas. Convirtiendo GEBA en un garage de New York a base de guitarras furiosas y ritmo frenético.
El comienzo con New York City Cops fue la chispa adecuada para que un público ansioso entrara en combustión espontánea. En poco más de una hora, The Strokes hizo un breve recorrido por todos sus trabajos discográficos, sin dejar afuera ninguno de los temas que la gente quería oír. Fue un recital estruendoso, compacto y sin fisuras, que casi no entrego respiro a una multitud completamente entregada a lo que hacían Julian Casablancas y los suyos arriba del escenario.
Con ese infaltable efecto a radio a transistores en la mezcla de su micrófono, Casablancas, tuvo una noche inspirada. El cantante, siempre una glamorosa estrella de rock, no se quito nunca los lentes oscuros, ni su campera de cuero. Bromeo por su mal español (worst spanish ever, dijo) y expreso su sorpresa al notar que la audiencia coreaba las partes de guitarra de las canciones. Puede que haya nacido un nuevo amor.
El impecable sonido que acompaño a los Strokes permitió apreciar la velocidad punk y precisión progresiva de la base formada por Nikolai Fraiture en el bajo y Fabricio Moretti en la batería.
Pero lo que realmente es la marca de fábrica del grupo, lo que lo convirtió en el genesis del retro rock, es el impecable tandem de Nick Valensi y Albert Hammond Jr. en las violas. Son dos guitarras que, a un volumen atronador, se complementan a la perfección. Tal es así que por momentos pareciera que forman parte de una misma unidad.
Por si hacía falta, todo termino de explotar con los primeros acordes de Reptilia. Esa gema del disco Room of fire, fue la que marco la entrada en la recta final del show. Que tuvo su cierre oficial, es decir antes de los bises Hard to explain y Take it or leave it, con la magnífica Last Nite. Esa canción que hace diez años, puso en el mapa del rock a cinco desconocidos provenientes de New York. Afortunadamente para nosotros.

The Strokes - Reptilia
Del disco Room on fire (2003)

4 comentarios:

  1. Comparto tu emoción por The Strockes, se tocaron todo! Eso sí, al menos en el lugar donde yo estaba se escuchaba muy muy mal, el sonido saturado, feo. Pero la banda, tremenda!

    Y dejo un video donde se escucha la despedida de Julian y su sorpresa por los cantos del público, jaja!

    http://www.youtube.com/watch?v=W0rvZPyqmGg&feature=related

    Saludos!
    G

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  2. Estuve allá, me emocionó demasiado verlos, los esperé desde aquella vez que vinieron para el BUE y no pude ir. Excelente el Personal Fest 2011, todas las actuaciones que ví fueron espléndidas (destacando sobre las demás a White Lies, Beady Eye y The Strokes). Quizás faltaron un par de temas, pero corear esas guitarras me dió una alegría inmensa; y cada mañana yendo a la facu escuchando la lista de reproducción que bauticé "04/11/11 ♥" se me pone la piel de gallina escuchando Under Cover of Darkness, Is This It, What Ever Happened, Machu Picchu o Take It Or Leave It (que me da ese sentimiento de nostalgia por ser la canción con la que cerraron).
    Descubrí que mi amor por ellos sigue intacto, y que son capaces de hacerme feliz. Fecha memorable, queda en mi memoria a la altura del Pepsi Music 2010 (el show de casi tres horas de Green Day) y SOAD en el mes pasado. Cheers.

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  3. Muy bueno el review! Me hubiera encantado ir.. ¿La 3ra será la vencida? Eso espero.

    Abrazo!

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  4. Fui tan feliz de poder ver en vivo a The Strokes. Amé la lista de canciones. Sobretodo porque me sorprendieron con Whatever Happened, que canté emocionadísima.

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