viernes, 6 de abril de 2012

Una eternidad, espere este instante


Fotos: Santiago "Gallo" Bluguermann/Vorterix

Hello. I've waited here for you...
La emoción se sobrepone al apocalipsis meteorológico, a las luces del estadio encendidas y al pésimo sonido. No nos importa nada. Esperamos mucho tiempo por esto. El tipo ahí abajo esta haciendo el machaque de All my life. Y de repente nos entran ganas de saltar, de gritar. De chocarnos unos contra otros, como para comprobar que no se trata de un sueño.
La lluvia torrencial agranda la dimensión épica del asunto. Por si hiciera falta algún elemento más para profundizar esta condición casi divina que le hemos conferido a Dave Grohl, el temporal de afuera, se va diluyendo casi lentamente mientras la banda desata su propio temporal de rock & roll sobre el escenario. Una tormenta que es recibida con devoción por un público empapado y feliz.
Grohl es la cara. El que se pone el equipo al hombro para que sus compañeros se encolumnen detrás de él. Es, también, un animal de escenario. Corre de una punta a la otra. Se sacude a golpes de guitarra. Y exprime, quizás más de lo necesario, una garganta que parece sentir el esfuerzo realizado en la noche previa.
Juega para la tribuna, coquetea con la demagogia, pero eso no parece importarle a los que soportaron el agua. Cada frase suya, cada broma, será festejada y retribuida con una ovación. Parece difícil encontrar en el firmamento rockero, una estrella que reúna semejante grado aprobación, tanto del público, como de la crítica especializada.
Los Foo Fighters arrollan. Van al hueso con un repertorio de canciones que les aseguran la mano ganadora. Son una pared de guitarras filosas sostenidas en el armazón elaborado por la presencia silenciosa de Nate Mendel en el bajo y  ese monumento al baterista (que encima canta muy bien) llamado Taylor Hawkins.
La banda parece empeñada en compensar las dificultades que no le tocaron sufrir a la audiencia de la primera de las dos noches. Así, redobla la entrega sobre el escenario, hace cambios en el setlist incluyendo las gloriosas Big me y Hey, Johnny Park! y nos regala la posibilidad de ver y escuchar a Dave tocando la batería en Cold day in the sun.
Cuando versionan a Pink Floyd tocando In the flesh, es inevitable trazar una línea imaginaria entre estos shows y las presentacionesde Roger Waters en el mismo lugar, apenas un mes atrás. Donde el bajista de Floyd embarcaba en un viaje hipnótico y sugerente, los Foo pegan directo a la mandíbula. Y sin playback.
Con casi tres horas de show, Grohl avisa que pueden seguir tocando por mucho tiempo. Capacidad que nadie del público se atreve a poner en duda a esa altura del partido. Más allá de la amenaza, la presencia de Joan Jett en el escenario preanuncia el final.
Y el final es Everlong, una de las canciones más hermosas de los Foo Fighters. Unos y otros, los de abajo y los de arriba, se entregan por última vez a una danza frenética. Como en remolino. Sin desmayos, como si la energía todavía estuviera intacta. Se entregan con lo que les queda de voz. Y se preguntan…
If everything could ever feel this real forever... If anything could ever be this good again.
Ojalá la respuesta no tarde diecisiete años en llegar.

6 comentarios:

  1. tu lo has dicho!!! una eternidad esperamos ese maravilloso instante. genial la reseña, comparto!!

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  2. Buenisimo el show y la reseña! Abrazo!

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  3. Que grande F! Me alegro mucho que lo hayas disfrutado y cómo lo plasmaste acá. Este post ranquea en los favoritos :)
    Y creo que no van a tardar mucho en volver :)

    Abrazo melómano!

    Gi

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  4. Me llevo en la mente el recuerdo de ver a las dos o tres centrifugadoras que se armaban simultáneamente en el campo. Una cosa de locos.

    Casi no voy. Casi me pierdo uno de los mejores shows existentes hoy.

    Decí que fui, sino...

    Un abrazo Fer, te pasaste con el post.. un abrazo y hasta la próxima!

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  5. La verdad estuvo genial.

    Es verdad que se escuchaba mal, pero era cuando estabas en el fondo, cuando pasabas la fila de parlantes que estaban en el campo el sonido estaba mejor. Esto ya paso en el Pepsi cuando estuvieron los RHCP. No se por que ultimamente estan haciendo esa fila de parlantes, tal vez sea por un tema municipal pero si es por el nivel del sonido..... cuando con mi mujer ibamos para alla se escuchaba desde las vias.....

    La verdad esperaba algo asi de Foo Fighters. Dave es un manejador de publicos nato, tal y como lo fue Freddy. Juega y hace jugar a la gente y establece esa conexion que muy pocos pueden. Tiene la escuela de viejos showmans y viejos dinosaurios del rock de estadio. Con canciones simples y muy bien armadas hacen lo que realmente es un show de rock, bateria potente, bajo que golpea el pecho y guitarras tan fuertes que después de eso no escuchas nada por una semana.

    Dave mas groso que Chuck Norris, Chris un guitarrista de la ostia, Nate siempre ahi para acompañar con su bajo, Pat es el eterno y Taylor es el proximo Dave Grohl juntos hacen una banda hoy de las que muy pocas existen.

    Como pasó con los Ramones y sigue pasando con los Die Toten Hosen, creo que después de esta visita a la Argentina vamos a tener muchas mas de los Foo Fighters. La banda se diò cuenta que el argentino tiene energia de sobra para hacer un recital tan o mas grande que el que dieron en Wembley. Estoy seguro que no va a ser la ultima.

    Y la verdad me sorprendió que tocaran "Hey, Johnny Park!", es un tema que me encanta y no es de "los conocidos".

    Además dejo esto, descarguenlo antes de que lo saquen:

    https://twitter.com/#!/rockmetommyboy/status/189046700193742850

    Nos vemos.

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  6. Siempre un gusto leerte, y sobre todo cuando reseñás shows que en algún punto me generaron lo mismo.
    Increíble show. Realmente.

    Tamara.-

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