lunes, 21 de mayo de 2012

Mi disco perfecto: London calling


Por Pablo De Void
Especial para DISCOS PERFECTOS
Ante todo, para hablar de London Calling hay que decir que es la muestra definitiva de la ambición de The Clash por lograr despegarse de un corset que los asfixiaba y el interés por bucear en otros estilos sin perder nunca la actitud punk que traían en su ADN.
Es un disco doble que se vendió originalmente a precio de un LP, un acto de rebeldía inusual para la época. Recomiendo escuchar este disco en vinilo para apreciarlo en su totalidad como la gema que en verdad es.
Desde el comienzo, London Calling va por todo. Desde su tapa icónica, que fue lo primero que me cautivó, una fotografía retratada por Pennie Smith, donde se ve a Paul Simonon, bajista del cuarteto, momentos antes de destruir su Fender Precision contra el suelo. Eso dice mucho de lo que vas a vivir cuando escuches el disco.
Comienza con la canción que da nombre al disco, London Calling, título inspirado en un noticiero británico de la segunda guerra mundial, donde Strummer canta acerca del apocalipsis que le espera a la capital Inglesa (London is drowning and I live by the river), cuenta con uno de los estribillos más emotivos que jamás haya escuchado. Sigue con Brand New Cadillac, canción de Vince Taylor, un rockabilly que es la primera sorpresa grata del disco, cantado por Strummer, un verdadero fanático del género. Con Jimmy Jazz juegan más al límite aún, toques jazzeros, Soul y la sorpresa es mayor aún: The Clash hace todo y parece hacerlo muy bien. Sigue con Hateful un Ska, rápido, efectivo y alegre. Continúa con Rudie can´t fail un reggae de los buenos, género que fue importado a Inglaterra por los jamaiquinos que vivían en los suburbios.
Con Spanish Bombs vuelven al punk con el tema más “hitero” del disco, anticipándose al Punk Pop. The Right Profile es la canción que más sorprende del disco, es otra investigación de The Clash de la música negra y el soul, con una sección de vientos de lujo. Por momentos, el tema es fiestero, extrañamente alegre. Lost in the Supermarket es otra joya -algo ignorada- del disco donde Mick Jones se adelanta unos años a la explosión new wave y mete un temazo que, en los bailables ochentas, hubiese sido muchísimo más apreciado. La base de batería y bajo es puro Groove. ¡Pensar que querían encerrar a estos tipos en el punk!
Ahora es el turno de Clapdown, otro tema increíble, empieza post punk de Joy Division, pero enseguida vuelve a su típico gen punk-rock de los 70s. Y si la primera parte del disco no fuese lo suficientemente buena, cierra con la mejor canción de todas las que componen esta maravillosa obra, Guns of Brixton según se dijo alguna vez, la mejor canción Reggae escrita por un blanco. El bajista Paul Simonon, cantante de esta enorme canción, imita el acento Jamaiquino y se manda este temazo, su primera intervención de autoría en el disco, que habla de racismo y otros flagelos que sufren las minorías étnicas en Gran Bretaña.
Resulta difícil de creer que el disco dos sea tan bueno como el primero, pero la verdad, están muy parejos en nivel compositivo y en esto reside lo genial de la obra. Comienza con Wrong em Boyo otro Ska-Surf, con unos arreglos de teclados y vientos geniales. Continúa con Death or Glory un verdadero himno punk. Con esta sola canción, Green Day te hace tres discos multiplatinos. Koka Kola es la canción que sigue, una pequeña gran canción -1:48 de duración- con acidez y humor acerca de la popular gaseosa. The Card Cheat la canción siguiente, podría ser tranquilamente una canción de The Beatles. No exagero. Creo que es este el momento del álbum donde, si esperabas algún tema ramonero o algo más básico, te desilusionás para siempre.
Si buscabas variedad, con Lover´s rock la conseguís. Una balada con toques soul y funk. Así son los Clash. Pensaste que los conocías y no los conocés nada. Una caja de sorpresas. Four Horsemen es un rock and roll hecho y derecho, con piano y Strummer gritando un estribillo épico en el final. Acercándonos al final encontramos I´m not down tema funky cantado por Mick Jones. Luego viene el tema más conocido del disco Revolution Rock versionado en nuestras pampas por Los Fabulosos Cadillacs, que tomaron de Clash esa búsqueda de estilos, a priori disímiles. Finalmente el disco cierra con Train in Vain otra interpretación del Soul arriesgada pero sumamente emocionante del cuarteto.
Este es, en mi opinión, un disco perfecto. Encierra riesgo artístico y una calidad compositiva pocas veces oída, cuando llegué a este disco no imaginaba encontrar tanta riqueza musical en un grupo que se suponía Punk. The Clash eran mucho más que eso. No existe etiqueta que pueda encerrarlos. Ningún título les quedó mejor, “La única banda que realmente importa”.
Recuerden que ustedes también pueden participar de esta sección. Para eso sólo tienen que escribir sobre ese disquito que les vuela la peluca y enviar un mail a discosperfectos@hotmail.com
The Clash – London Calling
Del disco London calling (1979)
The Clash – The guns of Brixton
Del disco London calling (1979)
The Clash – Spanish bombs
Del disco London calling (1979)

4 comentarios:

  1. Primero vengo a agradecer a Pablo por su nota sobre este discazo.
    Y después debo decir que ninguna discoteca esta completa sí no tiene una copia de London calling.
    Abrazo!

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  2. Felicito a Pablo por la reseña y adhiero al comentario anterior. Este disco es fundamental para todo amante de la música.

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  3. Felicitaciones a Pablo por el post!

    Strummer no murioooo Strummer no murioooo

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  4. Muy buen post, y coincido en la lista de canciones que te marcan una época, un momento y sin dudas, que se graban en la sangre...
    Creo que toda persona que quiera conocer algo "bello y lindo" a la vez, debería de escuchar este disco.

    Al mismo tiempo, Pablo, ya que recomendas, si querés prestarme el vinilo para escucharlo, no tengo problema!! :p :D

    Saludos!

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