lunes, 29 de octubre de 2012

Mi disco perfecto: Noel Gallagher's High Flying Birds


Por Sebastián Chaves (@Discosen140)
Especial para DISCOS PERFECTOS
Introducción
Oasis se separa. Noel piensa. Se acomoda. Aclara la voz. Tose. Respira. Se escuchan voces hablar a lo lejos. Todavía no canta. Y así transcurren los primeros doce segundos del primer tema de su álbum solista. Recién ahí entra el resto la banda. Casi solemne. Con cuerdas. Con coro polifónico. Con todo. Noel todavía no emite palabra alguna. La batería parece amagar con establecerse en un patrón convencional. Pero no. Ese redoble cuasi marcial se perpetúa durante toda la introducción. Hasta que Noel los calla a todos. Quiere hablarte y no necesita –no quiere– ninguna ayuda, ningún intermediario, solo él, su guitarra y una línea de bajo tan melódica como rítmica.  Entonces te canta. Con  eco (recurso que se transformará en una constante a lo largo del disco). Como si necesitara asegurarse que lo escuches, que no queden dudas, que no haya equívocos.  Frenemos acá, no nos apuremos. Volvamos atrás. A esos primeros doce segundos de Noel Gallagher’s High Flying Birds. En la época de la guerra por el volumen, esa carrera interminable hacia la conquista del espectro sonoro, a sonar más fuerte que nadie, a ocupar todas las frecuencias posibles… Noel hace todo lo contrario, comienza en silencio. Esta es, para él, la forma de lograr una identificación directa entre oyente y espectador. Te muestra el detrás de escena, para que entre a formar parte de la diégesis esta situación pre-musical que normalmente se nos oculta. En otras palabras, Noel corrió el eje de lugar para que tengamos una información que generalmente nos es vedada. Y te demuestra que todavía podés tomarte un tiempo, una pausa. Que no es necesario correr hacia ningún lado, o al menos que esa no es la única opción posible.
Desarrollo
Para saber con qué de Oasis se quedó Noel, no hay que hurgar demasiado profundo. Noel se quedó con lo intimista, la melodía más refinada, más trabajada. Incluso en “Aka… What a LIFE!” –su track bailable cuyos remixes para la pista de baile están a la orden de día– no se pierde lo característico de sus composiciones. Liam optó por la irreverencia, la frescura; su trabajo con Beady Eye remite a “What’s the Story Morning Glory” (1995). Mientras el mayor de los Gallagher continuó allí donde dejaron “Don´t Believe the Truth” (2005) y “Dig out Your Soul” (2008) –sí, el primer single, “The Death of You and Me” tiene una conexión ineludible con “The Importance of Being Idle”–, confiando en el poder de la melodía, buscando la canción perfecta.
Con la titulación de los temas, el recurso es el inverso al de esos doce segundos iniciales. Vuelve a correr el eje, sólo que ahora para ocultarnos información; y en dos oportunidades nos presenta a penas la mitad del nombre de la canción: en el ya menecionado “Aka… What a LIFE!” y en “Aka… Broken Arrow”.
Musicalmente, sin embargo, en “Noel Gallagher’s High Flying Birds” no hay lugar para la experimentación ni la trasgresión, hay mucho por decir y no se puede correr el riesgo de distraer al escucha. Entonces la estructura convencional de estrofa-estribillo-estrofa se mantiene durante todo el álbum, ese es el vehículo más eficaz y Noel lo sabe mejor que nadie. Claro que cada canción es una oportunidad para plantear una instrumentación distinta, siempre con la guitarra como referencia principal, esta interactúa naturalmente con arreglos de cuerdas, de vientos, coros, y hasta con loops y secuencias. 
Desenlace
Ahora bien, si el inicio del disco mereció tal reflexión, el final merece, al menos, una mención. Es que justo allí se llega al clímax, a un solo de guitarra con una rabia, una anarquía y una propulsión que descolocan; que no se explican por el contexto; que dejan con ganas de más; y cuyo abrupto final descoloca aún más que su propia inclusión. En esos aproximados cuarenta segundos, Noel se prueba (y se recuerda) a sí mismo como guitar hero, como rocker. Sí, el también puede serlo, aunque se haya encargado de construir su imagen de líder anti-carismático por antonomasia.
Pero no olvidemos lo importante, los diez temas de “Noel Gallagher’s High Flying Birds” nos lo presentan en su mejor versión, haciendo lo que mejor hace: esas hermosas e imbatibles canciones para estadios.
Comenten: ¿Qué opinan de Noel Gallagher y su primer disco solista? Recuerden que ustedes también pueden participar de esta sección. Para eso sólo tienen que escribir sobre ese disquito que les vuela la peluca y enviar un mail a discosperfectos@hotmail.com

Noel Gallagher's High Flying Birds - Everybody's On The Run
Del disco Noel Gallagher's High Flying Birds (2011) 
Noel Gallagher's High Flying Birds - Dream on
Del disco Noel Gallagher's High Flying Birds (2011)

3 comentarios:

  1. Opino que es un disco increible... aunque tuve miedito a la hora de ir a comprarlo porque sigo a Oasis desde que tengo 9 años (ahora tengo 20) y no estaba segura de lo que me podia encontrar pero Noel es un genio, nunca decepciona y ahora no me canso de escucharlo, amo la cancion AKA... broken arrow y el final con Stop the clock es épico. No tiene desperdicio es uno de los mejores cds que escuche en mucho tiempo. Muy bueno el post!

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  2. Una gran nota para un gran disco! Primero voy a agradecer a Sebastián por el texto y después voy a decir que creo que el debut solista del mayor de los Gallagher tiene destino de clásico. Es un trabajo que, para mi, esta a la altura de la leyenda de Oasis. Mal que le pese a Liam jajaja!

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  3. La coincidencia sobre la calidad del disco es generalizada. En mi caso, no tuve ningún tipo de reparos a la hora de comprarlo. Es más, lo hice sin haberlo escuchado previamente. Y no me equivoque.

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