lunes, 15 de abril de 2013

Mi disco perfecto: Trance Zomba

Por Leonel Moya
Especial para DISCOS PERFECTOS
Desde que nos encontramos con su arte de tapa corremos el riesgo de ser absorbidos por su espacio (¿Otra dimensión?) Una persona, de quien solo vemos su cabeza, arrastrada por aguas caudalosas, sobre palabras que nos sugieren una extra-conexión.
Hablo de Trance Zomba. El disco que pudo haberse llamado Trance Roller al lugar metalizado, y que fue editado por Babasónicos en el año 1994, regalándonos casi sesenta minutos de viajes inesperados que van desde Lanús, ciudad del gueto, hasta Nueva Guinea.
Para su creación requirió del confinamiento de cinco jóvenes en una quinta, de donde se propusieron no salir hasta llegar a la conclusión final.
Su vanguardismo constante los llevó a ser la primera banda argentina en contar con un Dj entre sus filas, quien no solo hizo de las suyas en los estudios de grabación, sino también, en las presentaciones en vivo.
No creo que sea correcto hablar de un disco experimental, sino todo lo contrario. Trance Zomba no es un disco de experimentación, es un disco de realidades dispares y paralelas, de conexiones infrahumanas, de posesiones musicales, de submundos…
Podemos escuchar un metal de guitarras secas, una balada acústica, un rap sónico, o hasta pasajes psicodélicos, que sustentan y son cimiento, me animo a decir, de la perfecta lírica de Adrián Dárgelos.
“Posesión del tercer tipo” es una de mis canciones favoritas del disco. Me propone y me hace aceptar un pasaje a otro lugar, a otro mundo que siento que solo yo puedo conocer. Es la mejor película de terror que jamás he visto.
Su dialogo estético es el transportador.
No menos innovadores fueron con sus vestuarios en las presentaciones. Dejaron de lado la tendencia de los noventa que los veía nacer, para salir al escenario con trajes plateados de extensas hombreras y zapatos de plataforma.
Técnicamente se debe destacar que fue grabado en el estudio móvil Gibraltar, y masterizado en la ciudad de Nueva York, por Howie Wienberg. Cuenta con doce canciones, y un track oculto, que se da a conocer unos segundos después del último track, y se llama Revelación.
Trance Zomba es mi disco perfecto, porque cada vez que lo escucho descubro algo nuevo, algo encriptado que solo puedo descifrar en ese preciso momento, y no importa cuantas veces los haga, ni que detenimiento ponga, siempre me parecerá que el tesoro mayor aún no lo tengo.
Comenten: ¿Qué opinan de Babasónicos y de su Trance Zomba? Recuerden que ustedes también pueden participar de esta sección. Para eso sólo tienen que escribir sobre ese disquito que les vuela la peluca y enviar un mail a discosperfectos@hotmail.com.
Babasónicos – Patinador sagrado  

Babasónicos - Sheeba Baby

3 comentarios:

  1. Es un gran disco que, lamentablemente, no volvió a editarse con el sonido que merece tener. A mi me parece admirable la constante lucha por no hacer "lo fácil" que tuvieron por tantos discos. Buena reseña!

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  2. Gracias a sus primeros aportes audiovisuales, específicamente el inolvidable Montañas de Agua, aquí en Colombia siempre respetamos a los Babasónicos por que allí demostraban todas esas cualidades que resalta Leonel Moya. Recuerdo además cuando MTV era un gran canal de música y de Raizónica, en donde siempre había propuestas latinoamericanas buenas y en donde Argentina tuvo un rol principal.
    Grande Trance Zomba !

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