miércoles, 5 de junio de 2013

La celebración oscura está de regreso

Por Pablo Guevara (@pablodevoid)
Especial para DISCOS PERFECTOS
En esta ocasión, el azar y el conocimiento de la historia de Sabbath me jugaron a favor y gané la posibilidad de una escucha exclusiva de 13 el viernes pasado, en los míticos estudios Bolas de Freire de la Rock&Pop (con la destacada presencia de Juan Di Natale entre nosotros) y con gente de Universal, compañía que los edita bajo el subsello Vertigo.
Vamos a lo importante: Miguel Mora pone el disco en un equipo potente a un volumen considerable. Previo a eso, nos pide/ruega/suplica que NADIE esté grabando con los celulares el disco, que hasta el viernes donde pudimos escucharlo, no se había filtrado. Todos asentimos nerviosamente. Empieza la lluvia de riffs y atmósferas asfixiantes.
‘End of Beginning’ abre el disco. Canción pesada de pocas notas y tempo bajo, casi sacada del primer disco del cuarteto de Birmingham. En un momento, se vuelve un torbellino: Se acelera al doble del tempo. La batería rellena los espacios veloces, lleno de fills setentosos a cargo de Brad Wilk, de Rage Against the Machine. Continúa con ‘God is dead’ (incluye single con la cara de Nietzsche) recuerda levemente a ‘Who are you’ a un temazo poco conocido del disco Sabbath Bloody Sabbath. Lo mejor es que solo estos dos temas han ocupado 17 minutos. ‘Loner’ se acerca mucho a N.I.B, casi al límite del auto-homenaje, pero encantador y con mucho groove. Luego ‘Zeitgeist’ una hermosa canción con guitarras acústicas y percusiones generando un clima muy psicodélico. ‘Age of reason’ es una canción que podría haber cantado Ronnie James Dio. Personalmente, me recordó bastante a algunas canciones de The Mob Rules (1981). La sexta canción del álbum ‘Live forever’ es una canción con épica, donde se luce Geezer Butler en las cuatro cuerdas. El álbum cierra con ‘Damaged Soul’, una pieza que incluye un larguísimo y maravilloso solo de Tony Iommi y por último, ‘Dear Father’ donde Ozzy apela a sus virtudes más oscuras cantando casi susurrando al principio y luego dejándose llevar por el ritmo acelerado que los padres fundadores del heavy metal le impregnan. Allí antes de desvanecerse se esconde un guiño que todos los fans de Black Sabbath deberían escuchar con atención.
El disco está a la altura de la historia rica de Sabbath de la década de los 70s y principios de los 80s. Luego, una serie de malas decisiones y el intento absurdo de seguir la moda de los ochentas los alejó de la masividad. Por suerte, en este regreso apelaron a todo aquello que los hizo legendarios. Por eso es un disco que no defrauda y cumple con las expectativas de todos los fans del (ex) cuarteto de Birmingham.
Comenten: ¿Qué expectativas tienen respecto a este regreso discográfico de Black Sabbath? ¿Qué opinan de la banda?
Black Sabbath – God is dead?
Del disco 13 (2013)

3 comentarios:

  1. La expectativa es grande ya que revivir una leyenda de este calibre es una responsabilidad gigante. Y aún más grande cuando tenés a Brad Wilk en batería y a Rick Rubin produciendo el álbum.

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  2. Es asi: Sabbath cumple, Rubin dignifica. Se suena absolutamente todo el disco.

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  3. God is dead es poderosa y oscura. Ahora me pasa que quiero salir corriendo a casa para ponerme los auriculares y escuchar 13 a un volumen considerable.
    Gracias Pablo por esta gran nota!

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