lunes, 21 de abril de 2014

5 Días 5 Discos

Por Gustavo Casals
Especial para DISCOS PERFECTOS
Era hora de que se hiciera justicia, me sacaran del closet de los Temas del Viernes (si, cada vez que el tema del Viernes es una maracada, es que lo elegí y/o escribí yo) y me dieran la oportunidad de hacer un 5 días, 5 discos.
Y he llegado a la conclusión de que a este blog lo que le falta, aparte de mariconería, es un poco de presencia femenina. Así que aprovecho y recomiendo 5 discos, 3 artistas, 2 con un antes y después y a la madre de todas.
  • Lunes: Alf – Alison Moyet (1984). Algún día hablaré de Yazoo y todo lo que significa para mí y para el synthpop, pero empezamos la semana con la carrera post-Yazoo de Alison Moyet. Hoy y en su momento era facilísimo descalificarlo como “disco de chica gordita” (Adele no inventó nada), y la producción de Jolley & Swain tiende a empantanar las canciones bajo demasiados arreglos… pero que canciones! Aun si creen que nos las conocen, si alguna vez en su vida escucharon Aspen, van a reconocer al toque a los mega hits Invisible, Love resurrection y All cried out. Pero además, el disco oculta un poco de funk y erotismo (Honey for the bees), dramatismo blusero (Where hides sleep y Steal me blind) y aun autohomenaje a la etapa Yazoo en la hermosa For you only. De cuando los discos duraban 40 minutos y ninguno era un desperdicio.
  • Martes: the minutes – Alison Moyet (2013). La carrera de Alison luego de Alf fue bastante irregular, en calidad y continuidad, pero a los 50 recién cumplidos, se reivindicó por completo con el que es, discutiblemente, el mejor disco de su carrera. Trabajando con el productor de electrónica Guy Sigsworth, logro su disco más personal y contemporáneo, un disco que la encuentra adulta pero completamente en sintonía con los tiempos, y con su instrumento (ese VOZARRON) en su mejor estado. Imposible identificar favoritos, pero el stacatto de Changeling probablemente sea la mejor muestra. Si tienen ganas de bailar, el feroz Right as rain (con una letra sobre relaciones que solamente alguien que paso por varias puede elaborar). Y si corren o pedalean larga distancia, no se pieran All the signs of life para una perfecta descripción de la experiencia.
  • Miercoles: Raw like sushi – Neneh Cherry (1988). Que fácil que hubiera sido desestimar a la Cherry como una one-hit-wonder luego de su super hit de lanzamiento, Buffalo Stance. Una “chica rapera” sin ninguna sustancia. Y que equivocados que hubiésemos estado. Para empezar, Buffalo Stance en si era ya un himno feminista disfrazado de cordero, y no había que escuchar un par de canciones más para saber que lo del “rap” era un medio y no el mensaje. La Cherry es cantante, compositora, productora, iconoclasta y un poco petardista. Justo como nos gustan las mujeres. Mátense con Manchild, el plano del que saldría más adelante el trip-hop, encuentren el alma en Inna City Mama o lárguense a bailar con Heart para saber de qué estoy hablando.
  • Jueves: The Blank Project – Neneh Cherry (2014). Anótenlo ahora, abril, que el disco del año es este. La Cherry se tomó casi 20 años en volver a sacar un disco, pero es un discazo. Al igual que the minutes que comentaba más arriba, es un disco de “mujer madura” que demuestra que eso no tiene que significar baladas y covers. Con un sonido crudo y despojado, voces sin procesar, e instrumentaciones que siempre se salen de lo tradicional, este set de canciones también remite a otra época, en que 10 canciones en 40 minutos era todo lo que hacía falta para hacer una declaración. No pierdan el detalle de las letras, que no hablan de amor, hablan de relaciones entre adultos, de sexo, de política, más que nada del sexo y la política en las relaciones entre adultos. La canción que da nombre al disco es un manifiesto sobre el tema, Weightless demuestra que se puede hacer un track de música dance de vanguardia nada más que con una batería y un bajo distorsionado, y Out of the Black nos muestra que 25 años después de Buffalo Stance, la Cherry no perdió el toque pop.
  • Viernes – The director’s cut – Kate Bush (2011). Sin Kate no habría ni Alison, ni Neneh, ni tantas otras cosas. Y que mejor momento, justo cuando Cata decidió volver a los escenarios luego de 35 años (¡!), elegir un disco de Kate es imposible, y poner un compilado en el 5/5 es hacer trampa. Por eso elegí The Director’s cut, donde Kate revisita algunas canciones de sus últimos 20 años de carrera, con ligeras actualizaciones. No son covers, ni remezclas, es volver a la canción y descubrir su esencia. Si los tengo que dirigir a algo, me dedos corren a las que salieron de mi favorito de esos años, The Sensual World (1989) que contiene su tour-de-force This Woman’s Work (si conocen la excelente versión de Maxwell, no se pueden perder el original), y el rescate de Deeper Understanding, una canción sobre enamoramiento virtual que antecede a la internet misma, y adelanta con pasmosa precisión desde nuestros cyber levantes actuales a el argumento de la película Her. Si me dicen que Kate viene de otro planeta, o simplemente del futuro, se los creo.
Comenten: ¿Con qué discos armarían su lista para musicalizar la semana?

Lunes: Martes: Miércoles: Jueves: Viernes:

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