lunes, 4 de agosto de 2014

5 días 5 discos

Por Leonardo Ferri (@soyLeoFerri)
Especial para DISCOS PERFECTOS
  • Lunes | Rancid: “…and out comes the wolves” No es un lugar común, es una realidad: los lunes son una eterna remontada que finaliza cuando (mínimo) termina la jornada laboral. Todo lo que uno haga funciona como un paliativo, y en el caso de la música, este disco de Rancid siempre me levanta el ánimo. “… And out comes the wolves” tiene 19 canciones en algo así como 50 minutos, que van desde el típico punk de corte inglés (es evidente que sin The Clash no existiría Rancid), al ska y al rocksteady. De todas las bandas que surgieron en esa movida -siendo Green Day y The Offspring las que ,injusta pero entendiblemente, llegaron más lejos- Rancid es la que más me cuesta ubicar geográficamente en California, porque considero que tienen más del sonido urbano de Nueva York que del sol de Berkeley. Lo que más me gusta de Rancid y de este discazo en particular son sus rítmicas de dientes apretados, los bajos brillosos de Matt Freeman y las reventadas armonías vocales, gentileza de Tim Armstrong y Lars Frediksen. Vale aclarar que Rancid es una (sino la única) banda de esa camada que jamás visitó la Argentina, así que #TraiganARancid
  • Martes | Queens of the Stone Age: “Rated R” ¿Cómo no amar a Josh Homme, si en cada disco que hace junto a ese colectivo de músicos llamado Queens of the Stone Age se renueva, rearma y supera? Como muchos de nosotros, descubrí a QotSA con “Songs for the deaf”, ese discazo en el que Dave Grohl revalida sus credenciales de gran baterista; y luego comencé a ir para atrás. “Rated R” tiene todo lo que un gran disco de rock debe tener: cuelgue psicodélico en “Leg of lamb” y “Auto pilot”, tono hitero en “The lost art of keeping a secret”, eso que suele llamarse stoner en “I Think I Lost My Headache” y droga (mucha) en “Feel Good Hit Of The Summer” (y todo, bah). Nombro 5 canciones, pero las 11 son perfectas y se acomodan muy bien en el disco y en la cabeza a medida que uno lo escucha. Visto desde la comodidad que da la distancia, creo que este disco tiene lo mejor que haya compuesto el colorado hasta su último disco, “…Like clockwork”, que está ahí, mano a mano con esa joya.
  • Miércoles | PJ Harvey: “Stories from the city, stories from the sea” Mitad de semana laboral, y un poco de amabilidad con una voz femenina, dulce y áspera por igual. Polly Jean empezó su carrera a principios de los noventa, pero no fue hasta “Stories from the city, stories from the sea” (editado en 2000) que la conocí. Este disco tiene mucho de aquel espíritu alternativo que se extinguió tan rápido, pero con un refinado toque inglés. La guitarra es la protagonista de las 12 canciones, aunque con distintas intensidades y matices. La voz –ESA voz- de PJ expone toda su capacidad para armonizar, gritar y volar con sus canciones, de amor y desamor, de bronca y de fastidio, unidas a la influyente ciudad de Nueva York. Sabemos que es el disco más comercial de PJ, pero eso no significa que sea excelente y cuidado.
  • Jueves | Connor Questa: “Fuego al universo” El jueves seguimos con el mismo estilo de voz, pero de acá. Recuerdo bien cuando esta banda llegó a mis oidos: fue con “Somos por partes”, su primer disco, y con la afirmación de su encargada de prensa: “Escuchalo, te va a gustar, de verdad”. Supongo que el nombre y el apellido Bertoldi me empujaron a hacerlo, y tuve que darle la razón. Con “Fuego al universo”, Connor Questa no sólo pudo darle un disco completo a un público que consume canciones, sino que también logró forjar (en el sentido más metalúrgico de la palabra, golpe tras golpe) un sonido lleno de pequeñas señales de todo lo que absorbieron sus integrantes. Ahí están las voces llenas de soul con bases alternativas, las armonías rodeadas de yeites metaleros y las bases simples y directas, que no buscan lucimiento personal, sino alimentar la canción. Marilina Bertoldi y Hernán Rupolo son el eje de una banda –la mejor de todas esas que pondrías en el mismo listado- que no sólo defiende su lugar con buenos discos: también con un vivo que te prende fuego el cuerpo entero.
  • Viernes | Slash’s Snakepit: “Ain’t life grand” Viernes es rock. Después de Guns N’ Roses y antes de Velvet Revolver, Slash se dedicó a hacer ese hard rock angelino del que, quizás, sea el último exponente en plena actividad creativa. Aunque ahora se lo reconozca y considere mucho más como artista, no siempre fue así, y es en parte por eso que la historia de Snakepit sea tan corta y amarga. “Ain’t life grand” es el segundo y último disco editado bajo esa marca, que entre los fans de su discografía off-GNR se discute como el mejor. Dado que Galera siempre intentó que los negocios nunca influyeran en su música, se despachó con 12 canciones impecables que iban a contramano del momento que vivía, editado casi de manera independiente y sin grandes presupuestos que solventen giras mundiales, y con problemas varios de adicciones que se tradujeron en algunos quilombitos de salud. El imán de ese disco es su cantante, un desconocido total en el ambiente: Rod Jackson, un negro de rastas, dueño de un tono de voz a medio camino entre el Lenny Kravitz bueno y el Ozzy Osbourne sobrio, con un registro que le permitía recorrer sin problemas el rock, el blues de vodevil y la balada sin siguiera despeinarse. Tres canciones son la clave de este discazo: “Serial Killer”, “Ain't life grand” y “Mean Bone”.
Lunes: Martes: Miércoles: Jueves: Viernes:

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