lunes, 3 de noviembre de 2014

5 días 5 discos

Por Santiago Segura (@santiago_lmeda)
Autor de La música es del aire
Especial para DISCOS PERFECTOS
Nunca me planteé que cada día de la semana pudiera tener su disco. Incluso me cuesta hacerme a la idea de que debe escucharse música en respuesta a un estado emocional, temporal o climático en particular (si se tratara de eso, esta semana debería ser consignada a Tormenta, la cantante melódica acusada de mufa. Por las dudas no la mencionemos mucho). Eso no imposibilita pensar que sí, haciendo un pequeño esfuerzo se puede jugar con la imaginación y hacer listas, que es una de las cosas más divertidas que puede hacer un melómano para enfermarse la cabeza. Estos cinco discos serían los de la semana que comienza, por proximidad, clima, o, simplemente, porque son los que estoy escuchando en este mismísimo momento...
  • Lunes. Los lunes son los días más horribles para el trabajador oprimido. ¿Debería poner un disco bajonero? No. Ganó Racing, casi muero de un paro cardíaco en el medio y para celebrar ambas cosas (la victoria y la supervivencia) resulta ideal The greatest living Englishman, el precioso disco de Martin Newell, cantor inglés totalmente desconocido por estas pampas. Hecho codo a codo con Andy Partridge (garantía de calidad), uno de los pocos discos hi-fi dentro de la discografía con sonido a pasacasete del ex Cleaners from Venus: bomba tras bomba. Canciones sofisticadas, buenos arreglos, melodías más inglesas que el afternoon tea. No hay nada que sobre en este disco, como no hubo nada que sobre en la victoria de Racing… El golazo de Hauche aquí podría ser She rings the changes, aunque todo el disco es una sonrisa gigante de victoria. No se lo pierdan.
  • Martes. Sigo sin saber si este descubrimiento reciente es una bizarreada (esa combinación de valentía + despojo) o una masterpiece en frasco chico. En la previa, un EP de cinco canciones con Ronnie Spector versionando a Ramones y Johnny Thunders suena a juego de niños. Un juego de niños, para colmo, producido por el más infante de los punks neoyorkinos, el querido Joey Ramone (en lo que debe haber sido para él algo así como el sueño cumplido). Además de devolverle el centro a Joey cantando a dúo con él Bye bye baby -“sí, queda claro que te gustaba lo que hacíamos en los ‘60”-, escuchar la voz de Ronnie en She talks to rainbows y You can’t put your arms around a memory deja en evidencia que sin ella, por ejemplo, no habría existido Patti Smith. Y con eso alcanza. Si debiera inventar una excusa para poner el EP un martes… digamos que los martes son días de discos cortos con tapas espantosas y ya.
  • Miércoles. Taciturnos, distintos, raros, problemáticos. Se supone que así somos los hermanos del medio y así debería ser este día (ahora que lo pienso: qué capitalista es este ranking… ¡deberíamos poder elegir discos para sábados y domingos!). Una guitarra, una voz, algunos mínimos arreglitos y coros. Diez canciones impactantes y breves (la canción más extensa dura 2 minutos y medio). Al salir de Checho Flá no es cosa de todos los días, aunque parezca germinar de lo cotidiano por su confección casera. La influencia spinettiana es notoria en Checho pero el cancionero emotivo del Colectivo Oeste del Conurbano (el primer Coiffeur, Juanito el Cantor, Guillermo Beresñak… sus amigos) también tiene mucho que ver con él: hay una retroalimentación. En la belleza folklórica y la fugacidad está el secreto y la distinción de Al salir, que tiene la capacidad de quebrar cualquier semana al medio en cuestión de minutos. Inconseguible e imprescindible, así que... hagan lo que puedan. Sino avisen y se los paso.
  • Jueves. Se acerca el fin de semana y las convenciones suponen que nos tendríamos que poner fiesteros. Pero déjenme pensarlo… Bueno, si a alguien le parece fiestero Television, vamos con Marquee moon. Exageremos: las mejores guitarras de la historia del rock and roll. Canciones hielasangre (Torn curtain, Elevation), salvajes (See no evil, Friction) y el tema título más certero y extenso que el ‘77 nos haya dado: en el año del punk, 10 minutos de un viaje épico que llega al clímax con el barrilete cósmico de la guitarra de Tom Verlaine, el Steve Buscemi del rock. Y Venus, la canción que hasta se animó a versionar (sin grandes resultados, pero lo perdonamos por ser él) el mismísimo Charly García. No creo que quede demasiada gente por evangelizar… pero el público se renueva y no se puede perder esto.
  • Viernes. La gente se pone contenta los viernes. Debería ir un disco de AC/DC (?). Pero voy a hipsterearla toda poniendo lo que estoy escuchando por primera vez en este preciso momento: Lana del Rey producida por Dan Auerbach (el de Black Keys, por si las moscas) y su Ultraviolence. Me pasó lo mismo que a Charly con Nevermind de Nirvana y no puedo pasar de los primeros dos temas, el que da el título y Shades of cool. En mi vida había escuchado a esta chica ni sé nada de ella por fuera de lo que suena ahora, pero estas dos canciones me resultan escalofriantes y hermosas, en especial la segunda. No sé cuánto habrá de la mano de Auerbach y cuánto del talento de la dama pero sospecho que aquí hay algo interesante y lo voy a seguir escuchando. Oscura y patinosa.

Lunes: Martes: Miércoles: Jueves: Viernes:

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