miércoles, 10 de diciembre de 2014

Los discos de 2014 (Parte 6)

Por Rodrigo Ezequiel Ramos (@roezra)
Pensé que este año escuchando discos había pasado sin pena ni gloria, pero cuando quise armar estas listas a pedido de la casa, vi que había más música nueva de la que pensaba y que la tendencia que alguna vez hubo en La Página Impar, la de ir atrás de la novedad, hoy es una "deformación profesional" que invade el modo de escucha privado, laboral y casero. En el medio me reencontré con artistas increíbles y que hacía mucho no pasaban por el auricular. Por ejemplo Beck, con él empezamos:
DE ALLÁ
  • Beck - Morning Phase: La puesta en valor de las buenas discografías llega con giros en las búsquedas sonoras. Porque hay cosabuena en que ése álbum nuevo te mande a escuchar toda la obra del músico. Morning Phase entró por el lado de la guitarra tranquila y acompasada, algo pastoral. Pero Beck no abandona la virtud de los arreglos de tiempos más mecánicos en estas canciones . Y si bien le costó casi diez años mostrar algunas de ellas, logra salir de lo ya probado y jugar simple. No despojado. Simple. Las capas están siempre y las arma como el arquitecto que es. Morning Phase salió en Febrero y le sigue al buenísimo Modern Guilt (¡2008!) y me tuvo casi todo el año enganchado a Beck, yendo y viniendo entre todas sus canciones. Cuando fui a buscar cómo empezar esta lista, ahí estaba esperando a ser destacado. "Sí amigo, soy de 2014". El año es largo y ¡aguante Beck!
  • The Black Keys - Turn Blue: Los Black Keys son número puesto para mí. No han perdido nada de todo esas cosas lindas que tenían cuando eran sólo dos en el escenario y sonaban más sucios. Pero, ¿por qué seguir sonando así, como al principio, y conformar a unos pocos puristas cuando podés sonar increíblemente mejor con buenos estudios, mejores herramientas de grabación y produciendo tus propios temas después de haber trabajado con los mejores? Bajarle el pulgar a este disco multifacético es muy parecido a patear un penal como Gigliotti. Los Black Keys se ganaron el reconocimiento de la industria después de muchos discos y sin parar de laburar en su repertorio (salvo en 2009 con las experiencias de Drummer y Keep it hide), y en Turn Blue hay para todos los gustos. Como dicen en mi barrio "los atiende de a uno". Me gustan siempre.
  • Broken Bells - After the disco: Éste es de fines de Enero. Cuando salió, después de la primera escucha pensé "disco del año". El anterior ya era genial y con éste confirman que la dupla de James Mercer (The Shins) y Danger Mouse es de las mejores que dio la música en los últimos diez años. Si bien no tienen el reconocimiento masivo que los lleve a ser headliners en los megafestivales ni vendan los discos que vende Daft Punk, Broken Bells hizo un tema que se baila mejor que Get Lucky y es el que le da nombre a todo este quilombo. Pero hay más méritos que se explican solos cuando ponés Play. Ojalá dentro de muchos años sigamos hablando bien del trabajo de estos pibes. ¡A mover el culo!
  • Nostalgia 77 - A Journey too far: Alguna vez en mi blog hablé largo y tendido de Nostalgia 77, en la época en la que el productor galo Benedic Lamdin estaba asociado con la cantante alemana Josa Peit para el disco Sleepwalking Society. Empezado el año, por azar, llegó a las arcas de mi itunes A Journey too far, la secuela de esa combinación. Para ir en un micro o caminando al lado de una ruta con el pulgar levantado, es la melodía que va. Casi de acción terapéutica, el audio parte desde la chanson con arreglos venidos del funk y del jazz y algunos quiebres con los que cualquier beatmaker podría hacerse una suculenta ensalada de ritmos. "Esto ya no es rock mi amor, es pura suerte!"
  • Real Estate - Atlas: Las primeras notas de Hard to hear, canción que inaugura Atlas, están hechas para dibujar sonrisas. Es un disco hecho para ranchar en casas. Canciones amigables, de melodías simples pero con buenos arreglos (los arreglos siempre son todo) y un colchón de psicodelia en el fondo del hogar, donde se puede vivir ardiendo a fuego lento. Los manija de la Pitchfork ya pusieron a Atlas dentro de los mejores cien discos de lo que va de la década, que no llega al lustro. Capaz no perduren cinco años más en esa lista, pero 2014 será un recuerdo hermoso por canciones como Past Lives, Crime o Navigator. Sin dudas es el disco con el que mejor les fue, es el tercero, y ojalá tengan mucho más por delante. Hace falta un poco de belleza siempre para taparse los oídos del bardo en la ciudad.
DISCO EXTRA
  • Cloud Nothings - Here and nowhere else: En Todo lo Contrario, programa que haciamos en 2012 con @adouek, @dvdrgn y @esteifri, éste presentó Cloud Nothings. En ése momento venían de lanzar Attack on memory, su tercer disco y ya sonaban muy bien. Here and nowhere else es de pulso vandálico y le pone calidad al sonido de un movimiento que normalmente no repara en si se toca bien o mal, porque suele no importar. Estos locos hacen canciones cuando no importa hacerlas. Ojalá haya un Cemento donde ir a verlos pronto.
BONUS
No hay nada imperativo en la lista y como la mayoría son del primer semestre, les propongo que si pueden, escuchen estos también. Son buenos discos.
  • The Roots - ... and then, you shoot your cousin: El de los Roots tiene uno de los mejores temas del año con el piano jugando a la guitarra: Black Rock.  
  • Blitz the Ambassador - Afropolitan Dreams: El MC ghanés armó una ópera hip hop sobre su carrera artística y los lugares que vio y sufrió. Y puede contarlo sin que sea un embole.
  • Tycho - Awake: Es el cuarto disco de una banda que hace ambient con espíritu post rock e intenciones cancioneras. Si tuviera cantante, sería el hype del hype.
  • Guts - Hip Hop After All: El beatmaker francés muestra su crecimiento artístico en su obra cumbre hasta la fecha. Buenos featurings en uno de los mejores discos del género de este año.
  • Wax Taylor - Phonovisions: El productor que cumple el sueño del pibe que arranca con máquinas y puede llevar sus arreglos digitales al mundo de la música de cámara. Registro de un show en vivo tremendo.
DE ACÁ
  • Utopians - Vándalo: Hay canciones que me gustan más que las de discos anteriores y la prolijidad necesaria para estar a la altura de una carrera con buenas pretensiones artísticas. Vándalo más que obra cumbre es el último salto del trampolín del talento de la banda antes de que terminemos de sumergirnos en el sonido que estos pibes nos pueden dar. Todo debería ser aún mejor de acá en adelante.
  • Santaolalla - Camino: Santaolalla es uno de esos músicos que no llenarán nunca un estadio porque su obra pasa por otro lado. Camino bien podría ser un descarte de canciones estilo Ronroco y que quedaron fuera de las bandas sonoras que produjo. Pero no deja de ser un trabajo despojado de pretensiones grandilocuentes donde el ejercicio de estilo está bien hecho. Ojalá haya más pibes que agarren la guitarra y se dejen llevar por el camino que elijan.
  • Juan Irio - El ideal de lo común: "En el festival del pánico y la desesperación me guiaron los acordes primordiales. ¿Quién recordará la fábula de nuestra inspiración cuando todas las canciones sean iguales?". Quizás en la búsqueda que nombramos antes con Santaolalla, está Juan Irio. Cortado solo de su grupo Thes Siniestros (los extrañamos, sépanlo), Irio se despereza de sus virtudes melódicas para hacerlas una marca registrada. Introspectivo y multicoral, El ideal de lo común suena perfecto. No hay nadie en la escena local que haga lo que él hace y mucho menos así de bien. Establece su propio estándar para lo que ojalá veamos replicado más adelante en más y mejores canciones.
  • El Perrodiablo - Cacería: En el diccionario del rock local, la acepción Cojones tiene una foto del Perro tocando en vivo. Las turbulencias del Doma y los pibes agitan el prospecto para vidas enfermas. También, lo apelativo y honesto de las palabras y los riffs pueden ser la receta para que nos miremos en el espejo sin asustarnos de esa ventana a nosotros mismos. Canciones que calzan como un cross al mentón. A bandas así, con discos como este, se les da las gracias rompiéndotela en alguno de sus recitales.
  • Pez - El manto eléctrico: De Pez no voy a decir nada que no se haya dicho. Siempre que salga un disco de ellos, deberá ser escuchado y tenido en cuenta como lo mejor del año. ¿O desde cuándo somos objetivos?
BONUS
  • Los Álamos - Luces Blancas: La banda sonora del caos nunca sonó mejor.
  • Morbo y Mambo - BOA: Afinaron la búsqueda y el cambio fue para mejor. Saben bocha.
  • Mostruo! - Profunda desorganización: Siguen haciendo canciones. Que nunca paren.

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