martes, 16 de diciembre de 2014

Los discos de 2014 (Parte 8)

Por Jota Pérez (@encerradoafuera)
www.encerradosafuera.com.ar
Internacionales: Hice la lista y descubrí que este año bajé los decibeles y que si bien tuve discos intensos y distorsionados en mis auriculares (Fucked Up, Black Lips, y sobre todo las dos nuevas joyas de Leeds: Eagulls y Hookworms) los ritmos más relajados al final fueron los más escuchados y disfrutados.
  • Dean Wareham - Dean Wareham El EP que sacó a fines del año pasado alertó a los que nos pasamos largas noches de los años 90 cobijados por las canciones de Galaxie 500 y Luna que su líder estaba de regreso y en buena forma. A los pocos meses ya teníamos el disco -el primero solista- que desde el primer estribillo (“Now in the twilight of a psychedelic year”) lo mostraba con todas sus virtudes intactas: la voz amigable, los colchones de teclados ideales para la fiaca slacker y la guitarra precisa y en dosis justas. El disco cierra con lo más épico que puede hoy llegar a ser Wareham: “Happy & Free”, entre un himno y una canción de cuna.
  • Nacho Vegas - Resituación: Algunas de las mejores canciones del 2014 grabadas en nuestro idioma están en este álbum. Más protestón que oscuro y tan descriptivo como siempre, el asturiano se las arregla bien para entregar un buen puñado de temas imprescindibles: desde el cinismo de “Actores poco memorables” (un relato ultra pegadizo de una serie de personajes que nos suenan conocidos) hasta la desaforada “La vida manca”, una narración en el que la muerte y la destrucción se encuentran con el humor negro. En el medio están la melancolía de “Luz de Agosto en Gijón” (con homenaje a Faulkner incluído) y el humor resignado de “Ciudad Vampira” (que ya había tocado en vivo en su show de La Usina del Arte en 2013). 
  • Perfume Genius - Too Bright Trasnochado y panorámico. Otra vez. Necesario. Dejate llevar lejos por esa voz, por el pianito y bancate los gritos, bancate la pelusa. Ahora que no está Lou Reed y Bowie se está jubilando, por suerte está Mike Hadreas construyendo sus refugios para el bullying sin perder glamour ni ganas de provocar.
  • Real Estate - Atlas ¿Puede un disco ser considerado “del año” y que no te acuerdes los nombres de las canciones? Que se yo. Lo que sé es que casi sin darme cuenta, mi temporada otoño invierno del 2014 estuvo musicalizada por estas canciones que hacen pie en el lado amable del indie y me recuerdan desde Yo La Tengo hasta los lado bé de los Stone Roses. Al principio fue “si, está bien, pero se parece a un montón de discos”. El viejo y querido problema de haber escuchado demasiadas cosas que a veces te hace descartar enseguida a un artista sin darle una segunda oportunidad. Varios meses después, Atlas nunca se bajó del auto ni del teléfono y aunque no me acuerdo los títulos es imprescindible a la hora de bajar un cambio y entrar en un modo libre de preocupaciones.
  • Future Islands - Singles La culpa la tiene ese video de ellos tocando en lo de Letterman que salió a comienzos de año. La hicieron bien. Tuvieron la oportunidad de pegarla y salieron a romperla. Que momento. Ese ahora o nunca que le llega a pocas bandas. “Seasons (Waiting On You)” ya tenía todo para ser un hitazo, le faltaba un empujón, o un golpe en el pecho, nada más. Después, si querés electro pop ochentoso, el disco está bastante bien. Y tiene más hits posibles, como “Lighthouse” (que cuando empieza me hace acordar a “Lobo Hombre en París” de La Unión, si, muchos discos escuchados) y “Fall From Grace” una balada que pide a gritos ser incluída en una escena romántico-sangrienta en un baile de graduación. 
Nacionales: quise armar un top 5, pero no llegué. Y eso que escuché un montón de discos este año. Al mail de Encerrados Afuera todos los días llega un link a un bancamp nuevo, y si bien hay unas cuantas canciones memorables (de Melero, Boom Boom Kid, 107 Faunos, Entre Ríos, El Perrodiablo, Acorazado Potemkin) discos completos que pueda rescatar hay un par nomás.
  • Adrián Paoletti - Los mandos no responden aumentaré la potencia al máximo Hasta ahora nunca había escuchado un disco de Paoletti en el año que se editó. Siempre llegaba uno o dos años después. Esta vez el streaming me lo puso en los parlantes en la semana de su edición. La sensación fue la misma: estar escuchando un buen disco que podría ser de cualquier momento. La sicodelia de “Sentado” o el ritmo saltarín de “Tanta Luz” son clásicos a primera escucha. Y además acá está “Encandilado y aturdido”, una de esas canciones de amor que a todos nos hubiera gustado escribir.
  • Sue Mon Mont - Sue Mon Mont El debut del gran supergrupo del indie nacional prometía desde el comienzo y sus shows venían confirmando que había que tomarlos en serio. El álbum confirmó todas las expectativas, la entrañable voz de Rosario Bléfari suena vital mientras canta sobre viajes en tren, auto o bicicleta y la guitarra de Gustavo Monsalvo (más The Bends que nunca) transforma las canciones en un viaje interplanetario.

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