jueves, 10 de septiembre de 2015

Volver a los ochentas

Por Alejandra Casal (@alitacasal)
Hablemos de series
Especial para DISCOS PERFECTOS
Un cassette virgen negro, ni idea de qué marca era. Mi tía, adolescente en aquél entonces, veraneaba siempre con nosotros en el sur, y una vez se olvidó en mi casa su más preciado tesoro: un auténtico mixtape. Tenía unas letras en blanco con su nombre, como para que todos supieran que le pertenecía. A partir de ahí, no hubo vez en que no le pidiera a mi vieja que me dejara escucharlo mientras me bañaba. Sonaban canciones en inglés, canciones lentas en su mayoría, con ritmos y melodías pegadizas. Phil Collins, U2, The Cure, entre los que más se repetían. Las tarareaba aunque no sabía qué decían, pero las adoraba. Ese fue mi despertar musical, mi álbum negro de los 80. 
Treinta años después, muchas series de tv se dedicaron a llenar sus episodios con los sonidos de aquel momento: pop, dance, new wave, rock alternativo, soft rock, glam metal, techno, house, freestyle, hip hop; las grabaciones digitales, el uso de sintetizadores, el synthpop y la electrónica, a la orden del día. Todo esto escuchamos durante 2015 en la pantalla chica:
Deustchland 83: Ecos familiares de la división. El soundtrack de esta serie alemana no decepciona: ambientada en la Guerra Fría, la música que suena es hit after hit after hit. El uso que se hace sobre todo destaca ciertos rasgos de época. Desde su secuencia de créditos, con el súper pegadizo Major Tom (Coming Home) de Peter Schilling (que avanzada la serie vuelve a sonar pero en idioma original), pasando por Sweet Dreams (Are Made of This) de Eurythmics, I'm Not in Love de 10cc, Blue Monday de New Order, Und Ich sehn' mich nach Dir de Metropol. Modern Love de David Bowie, Boys Don't Cry de The Cure, Just Like a Woman de Bob Dylan, Call Me de Blondie, y la lista de bandas y artistas sigue: The Police, Phil Collins, Tears for Fears, Queen, Grace Jones, Billy Idol y mucho más Bowie. En el medio de estos tracks tan reconocibles, suenan algunos en alemán, como Am Fenster de City,  99 Luftballons de Nena, Sehnsucht de Puhdys. Mención especial a una escena en la que el protagonista, Martin, escucha música por primera vez en un walkman: suena Hungry Like the Wolf de Duran Duran.
Halt and Catch Fire: Tal vez uno de los rasgos más destacados de esta serie sobre los pioneros del campo de Internet, redes sociales y tal sea, precisamente, su música. Una cuidada reconstrucción de la década se nota (y suena) en cada episodio. Basta con escuchar las listas oficiales de Spotify y a su supervisor musical, Thomas Golubic, que explica al comienzo de cada playlist las elecciones estilísticas realizadas. Es muy interesante para conocer un poco del “por qué suena lo que suena” en cada momento, por cuestiones dramáticas (si lo pide el guión) pero siempre teniendo en cuenta el contexto histórico. Hay una mezcla entre bandas de esas que nombramos todos y algunas canciones de otras que tal vez no conocemos tanto y que pintan muy bien el clima de época. Post Punk, New Pop, hay de todo: New Order, Siouxsie and the Banshees, The Smiths, R.E.M., Echo & the Bunnymen, The Cult, A Forest de The Cure, Temple of Love de Sisters of Mercy, Hero de NEU!, Bela Lugosi’s Dead de Bauhaus, Nightporter de Japan, Doot Doot de Freur, My Heart Goes Bang de Dead or Alive, State Farm de Yaz, Cccan’t you see de Vicious Pink, The Pleasure Seekers de The System, Hello Again de The Cars, City On Ice de The Hates, The One Thing de INXS, I Touch Roses de Book of Love, y muchos más.  Ideal para un viaje sonoro a lo más profundo de los ochenta.
The Americans: Esta gran serie de espías soviéticos que viven en Estados Unidos como una familia tipo norteamericana, te compra desde el minuto uno con sonidos que reconocés enseguida. Un soundtrack que abarca distintas etapas del panorama musical ochentoso, pero que nos gana con canciones como Tusk de Fleetwood Mac, In the Air Tonight de Phil Collins, Sunset de Roxy Music, Pictures On My Wall de Echo And The Bunnymen, Siamese Twins de The Cure, Games Without Frontiers de Peter Gabriel, All Out of Love de Air Supply, Only You y Don't Go de Yazoo, Every Breath You Take de Sting, I Ran (So Far Away) de A Flock of Seagulls, entre otras. La importancia que le dan a la música llegó al punto de contratar al mismísimo Pete Townshend, legendario guitarrista y co-escritor de canciones de The Who, quien co-creó la canción "It Must Be Done" para uno de los episodios ("Yousaf") junto al compositor de la serie, Nathan Barr, y fue su primera incursión en la televisión. PJ Bloom es el supervisor musical de la serie y elige las canciones que suenan, no solamente porque son parte del período histórico, si no porque cada una sirve un propósito, y se utiliza para resaltar una escena en la mejor manera posible. Y lo logran.
Show Me a Hero: Bruce Springsteen all the way. Esta miniserie de David Simon para HBO, además de ser una de las mejores de 2015, tiene la particularidad de usar un total de 12 tracks de la discografía de Springsteen. El supervisor musical, Blake Leyh, usó estas canciones sobre todo en las escenas del protagonista Wasicsko, para enfatizar la emoción a través de la música de aquella época del artista. Gave It a Name, Hungry Heart, Ramrod, All That Heaven Will Allow, Brilliant Disguise, Secret Garden, Valentine's Day, My Beautiful Reward, Lift Me Up, Racing In the Street, entre los temas del cantante que aparecen. La serie está ambientada entre 1987 y 1994, así que también se escuchan Walk of Life de Dire Straits, I Wanna Dance with Somebody de Whitney Houston, Alone in the Dark de John Hiatt y The Longest Time de Billy Joel. A darle play.
Bonus: Entre las sorpresas del año, hay que mencionar a Mr. Robot, otra serie con un soundtrack excelente y que en algunos momentos recurre a la fuente inagotable de los ochenta, más precisamente en esta linda escena musicalizada por Pictures of You de The Cure  con la que comienza el episodio 7.
¿Soltar? Nah. Long live the 80s.    

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